5 de septiembre de 2026
Organismos

Los Clics de los Cachalotes Siguen las Mismas Piezas que el Habla Humana

Los Clics de los Cachalotes Siguen las Mismas Piezas que el Habla Humana

Dos cachalotes se responden en la oscuridad, separados por cuatro segundos, ajustando su ritmo mutuamente sin perder el compás. Ese tipo de intercambio, grabado frente a la costa de Dominica, está en el centro del análisis más detallado hecho hasta ahora sobre cómo se comunican realmente estos animales.

Los cachalotes se comunican casi por completo mediante codas, ráfagas cortas de entre tres y cuarenta clics emitidas en menos de dos segundos. Durante décadas, los investigadores clasificaron estas codas en un catálogo fijo de unos 21 tipos, según el patrón de silencios entre clics, y trataron esa lista como si fuera casi todo el vocabulario. Un equipo del MIT, Project CETI y el Dominica Sperm Whale Project revisó 8.719 codas grabadas entre 2005 y 2018 del clan del Caribe Oriental, un grupo familiar de unos 400 individuos, y descubrió que el catálogo antiguo dejaba fuera la mayor parte de la estructura.

Los clics no son fijos, se ajustan en tiempo real según quién más está hablando. Cuando dos ballenas se turnan para intercambiar codas, cada una alarga o acorta gradualmente la duración de sus clics de una llamada a la siguiente, y su interlocutora sigue ese cambio. Los investigadores llamaron a este efecto rubato, tomando prestado el término musical para la variación deliberada de tempo. La diferencia media de duración entre codas consecutivas del mismo tipo fue de 0,05 segundos, frente a los 0,08 segundos esperados si la variación fuera aleatoria. Cuando dos ballenas emiten clics al mismo tiempo, sus duraciones encajan de forma todavía más ajustada, 0,099 segundos de media frente a los 0,129 segundos esperados por azar.

Una segunda capa, llamada ornamentación, añade un clic extra que no pertenece al patrón estándar. Alrededor del 4% de las codas grabadas llevaban uno de estos clics de más, y aparecían de forma desproporcionada al principio y al final de la secuencia de llamadas de una ballena, justo antes de un cambio en cómo el grupo cantaba junto, una pausa, una ballena que se retira, otra que se suma. Ese momento sugiere que el clic extra cumple una función, no que sea simplemente ruido de fondo.

Por debajo del rubato y la ornamentación, las propias codas resultaron estar construidas con piezas más pequeñas y reutilizables. El equipo encontró que los clics se agrupan en 18 patrones de ritmo distintos y 5 clases de duración, que se combinan libremente entre sí y con el rubato y la ornamentación, produciendo al menos 143 combinaciones distinguibles solo en las grabaciones analizadas. Según la estimación de los autores, eso eleva la cantidad de información que el sistema podría transportar a aproximadamente el doble de lo que permitiría un catálogo de 21 tipos.

Los investigadores lo reunieron todo en lo que llaman un Alfabeto Fonético del Cachalote. El nombre es un eco deliberado del Alfabeto Fonético Internacional que usan los lingüistas para representar las piezas básicas del habla humana, punto de articulación, modo, sonoridad. Aquí los ejes son ritmo, tempo, rubato y ornamentación, y los autores sostienen que las ballenas los combinan del mismo modo en que los humanos combinan rasgos fonéticos para formar un repertorio de sonidos abierto, en lugar de limitarse a elegir de una lista corta y fija.

Nada de esto demuestra que las ballenas intercambien algo parecido a frases o palabras con un significado fijo. El propio estudio es explícito en que mapea estructura, no semántica: no incluye experimentos de reproducción que confirmen qué comunica realmente cada uno de estos rasgos, y los autores señalan que esa es la siguiente pregunta, mucho más difícil. Lo que sí muestran los datos es que un repertorio que se daba por simple y repetitivo se parece, mecánicamente, mucho más a cómo se ensamblan los sonidos del habla humana que a un código de señal fijo como el de una alarma de coche.

Estudio: Sharma P, Gero S, Payne R, Gruber DF, Rus D, Torralba A, Andreas J. «Contextual and combinatorial structure in sperm whale vocalisations.» Nature Communications, 2024;15:3617. DOI: 10.1038/s41467-024-47221-8.

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