En 1982, un entomólogo contó los escarabajos que vivían en las copas de 19 árboles de una sola especie panameña y extrapoló esa muestra a todo el planeta, hasta llegar a una cifra asombrosa: quizá 30 millones de especies de invertebrados en los bosques tropicales. Seis años después, el libro Biodiversity de E. O. Wilson citó ese trabajo para afirmar que las selvas tropicales albergan más de la mitad de los seres vivos del mundo. La frase se coló en la literatura científica y ya no volvió a salir de ahí.
Ese casi mantra se ha repetido durante más de 30 años sin que nadie lo pusiera a prueba en condiciones. Un equipo de ecólogos acaba de hacerlo con los animales que mejor conocemos, y la afirmación se sostiene: los bosques tropicales albergan el 62% de las especies de vertebrados terrestres del mundo, más del doble que cualquier otro bioma del planeta, según publican los investigadores en la revista Frontiers in Ecology and the Environment. Y lo consiguen ocupando menos de una quinta parte de la superficie terrestre.
El recuento salió de mapas, no de nuevas expediciones. El equipo tomó los mapas de distribución geográfica ya existentes de todas las especies conocidas de mamíferos, aves, reptiles y anfibios terrestres, cerca de 34.000 en total, y los superpuso a los mapas del bioma de bosque tropical, la franja de bosques húmedos y secos que rodea el ecuador. Para no contar animales que solo pasan por ahí, cruzaron cada solapamiento con la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y se quedaron solo con las especies que de verdad habitan en bosque tropical, no con las que simplemente tienen un mapa de distribución que roza el bioma.
Los reptiles son el único grupo que rompe el patrón. Menos de la mitad de las especies de reptiles del mundo vive en bosques tropicales, frente a aproximadamente tres de cada cuatro especies de anfibios. Los propios autores piden cautela con ese dato: los reptiles siguen siendo uno de los grupos de vertebrados terrestres menos estudiados, y no se sabe absolutamente nada sobre las necesidades de hábitat de casi un tercio de los reptiles cuyo territorio se solapa con los bosques tropicales. Esa cifra, advierten, casi con toda seguridad se queda corta.
Casi un tercio de los vertebrados terrestres vive en los bosques tropicales y en ningún otro sitio. Imagina a todos los vertebrados terrestres del planeta puestos en fila: cerca de dos de cada tres estarían dentro de un bosque tropical, y hasta un 29% de esa fila no tendría ningún otro lugar del planeta al que ir. Los anfibios son el caso extremo, con hasta cuatro de cada diez especies del mundo confinadas a estos bosques. Esa exclusividad tiene un precio: en todos los grupos, al menos una quinta parte de esas especies endémicas ya está amenazada de extinción, y entre los anfibios endémicos la proporción sube a casi cuatro de cada diez.
Los bosques húmedos y el continente americano cargan con la mayor parte del peso. De las cerca de 21.000 especies de vertebrados que viven en bosques tropicales, más de nueve de cada diez aparecen, al menos en parte, en los trópicos húmedos, esas selvas empapadas que la mayoría imagina al oír la palabra selva. El Neotrópico, los trópicos americanos, concentra por sí solo casi la mitad de todos los vertebrados de bosque tropical, y más de la mitad de sus anfibios. Estos bosques también hacen de residencia de invierno: de las 643 especies de aves migratorias que pasan ahí la estación fría, más de 200 dependen de ellos en gran medida.
La respuesta sigue cubriendo solo una fracción mínima de la vida en la Tierra. Los autores reconocen que sus conclusiones se limitan a los vertebrados terrestres, los animales mejor estudiados del planeta. De un total estimado de 8,7 millones de especies en la Tierra, apenas una de cada cien ha sido evaluada a fondo, y entre las especies terrestres solo mamíferos, aves, anfibios y reptiles tienen su distribución bien descrita. Los insectos y demás invertebrados que inspiraron la afirmación original siguen sin contarse. Una estimación revisada sitúa los artrópodos tropicales en 6,1 millones de especies, la mayoría presuntamente instalados en los bosques tropicales húmedos, pero los propios autores escriben que suposiciones como esa exigen comprobarse con rigor en cuanto haya datos comparables disponibles.
El estudio dice dónde están las especies, no por qué están ahí. Es un ejercicio de cartografía construido sobre mapas de distribución y registros de hábitat, así que describe dónde vive la vida, no la maquinaria ecológica y evolutiva que la acumula cerca del ecuador, y su precisión depende de lo buenos que sean esos mapas. Los autores también advierten de que el resultado no es un permiso para restarle valor a otros biomas: trabajos anteriores han encontrado que los lugares donde se encuentran el bosque tropical y la pradera pueden tener una riqueza de vertebrados comparable, y todos los biomas contienen hábitats y especies propios e irremplazables.
La pregunta más difícil sigue siendo la que en realidad planteaba Erwin. Las caídas de población de anfibios y el efecto dominó que provocan han golpeado con más fuerza en los trópicos, y la tala continuada de bosque húmedo para agricultura y madera, con pérdidas que se aceleran en la Amazonia, apunta hacia extinciones entre precisamente los animales que este estudio ha contado. Si los escarabajos, hormigas y polillas que dieron origen a todo el argumento siguen el mismo patrón es algo que todavía no se sabe, y seguirá sin saberse hasta que alguien los cartografíe como ahora se ha cartografiado a los vertebrados.
Estudio: Rajeev Pillay, Michelle Venter, José Aragón-Osejo, Pamela González-del-Pliego, Andrew J. Hansen, James Watson y Oscar Venter, «Tropical forests are home to over half of the world’s vertebrate species», publicado en Frontiers in Ecology and the Environment (2021). DOI: 10.1002/fee.2420.








